El futuro de la industria logística

6 de septiembre de 2021 0

Las medidas adoptadas por los principales actores de la industria logística están buscando cómo convertir el sector en uno más eficiente, eficaz, a la vanguardia tecnológica y respetuoso con el medio ambiente

Con acuerdos a nivel europeo para reducir la huella de carbono de cara a la próxima década, aquí es donde se centra el foco de atención de gobiernos, instituciones y empresas a la hora de acometer cualquier tipo de medida que implique un cambio sustancial en cualquiera que sea el sector.

El de la logística, tanto por su peso específico en materia de emisión de sustancias contaminantes a la atmósfera como por su importancia para el funcionamiento de la sociedad a nivel global, ha sido uno de los sectores que más se ha implicado en la misión de reducir su impacto medioambiental a lo largo de los últimos años.

Pero nadie puede ir a la guerra con las manos descubiertas y esperar ganarla, por muy fuerte o grande que sea. Por ello, en esta lid, la logística está contando con dos armas de gran calibre: la digitalización y la automatización de procesos.

Dos armas que, además, son capaces de atacar desde una doble vertiente, la medioambiental y la económica.

Desde un punto productivo y económico, las ventajas que ofrecen la implementación de soluciones digitales y la automatización están más que claras. Entre ellas, destacan principalmente la optimización de los procesos productivos, el aumento de la productividad y el ahorro energético.

Una industria logística más eficiente y eficaz

Esto es algo que se viene demostrando en todos y cada uno de los estudios realizados sobre la materia en tiempos recientes. Por ejemplo, el Global Truck Study de PwC habla de cómo la combinación de estas dos estrategias crean sinergias que permitirán que la ndustria logística del transporte reduzca sus costos hasta en un 47% para el año 2030.

Desglosado por fases, el mismo estudio estima que los procesos de la primera milla serán más eficientes, liberando un potencial de ahorro del 45%, mientras que las entregas automatizadas de última milla podrían reducir los costos hasta un 51%; y los plazos de entrega en un 40%.

Por su parte, desde el punto medioambiental, toda optimización de los procesos productivos generará una mayor eficiencia energética que, a su vez, se verá incrementada por la implementación de estrategias y soluciones específicas para ello. Procesos más efectivos y eficientes, más reducidos tienen un efecto inmediato: un menos consumo energético y, por tanto, una meno huella de carbono.

Una logística a la vanguardia tecnológica

Para lograr estos propósitos, como decíamos al comienzo de este artículo, las mejores armas que la industria logística tiene a su alcance son las soluciones digitales y/o de automatización.

En este aspecto, el sector lleva años invirtiendo, investigando y aplicando estrategias que les sitúan a la vanguardia tecnológica. Desde el internet de las cosas (IoT en sus siglas en inglés) al blockchain, pasando por el vehículo eléctrico o la realidad virtual, cada actor está buscando y apostando por aquellas soluciones tecnológicas que mejor se ajusten a sus necesidades y objetivos.

Aunque estos suelen coincidir en puntos clave como la optimización de la cadena de suministro o el procesamiento de datos, cada uno opta por un camino o vehículo distinto para llegar a su destino.

Mientras que los vehículos aéreos son el juguete favorito para aquellos que buscan mejorar la entrega de última milla, el blockchain y el Internet de las Cosas son los principales caballos de batalla para los que sitúan su meta en conocer mejor y optimizar al máximo posible sus servicios.

Y es que esta tecnología tiene la capacidad de permitir conocer el estado del producto en tránsito, del tráfico para buscar las rutas más óptimas, emitir alertas cuando el vehículo se acerca al almacén o a su destino, etc. Por todo ello, no es de extrañar que artículos como Logística 2030. Navegando por una década disruptiva, publicado en Logistec, prevean que, a corto plazo, el IoT será aplicado en toda la industria logística de transporte.

Por último, tecnologías consideradas casi de ciencia ficción hasta comienzos del presente siglo, como la realidad virtual, también estén siendo estudiadas en aras de ser implementadas en el sector logístico gracias a su competencia a la hora de simular y diseñar entornos en 3D con la finalidad de tomar mejores decisiones y desarrollar estrategias más acertadas.

Los recursos humanos como factor diferencial y ventaja competitiva

Pese a que, tras todo lo aquí expuesto, parece que el futuro del sector de la logística parece pasar por la tecnología, quien llegue a esta conclusión no podría estar más alejado de la realidad.

El factor humano es uno tan decisivo a la hora de lograr ventajas competitivas, añadir valor y rasgos diferenciales para una compañía como el tecnológico.

Así, según el estudio  Transporte y logística 2030. Volumen 5: cómo ganar la carrera del talento, realizado por PwC, los profesionales del sector necesitarán aprender y desarrollar nuevas habilidades relacionadas con el análisis, la comunicación, la planificación, la gestión y, sobre todo, su capacidad de resolver problemas basándose en los datos e información.

Y esto es algo que hace referencia a todos lo profesionales del sector, en un sentido vertical; con unos directores o gerentes de operaciones que necesitarán grandes capacidades análiticas, conocimientos de TIC y una continua actualización de sus conocimientos sobre las novedades tecnológicas, y unos conductores que deberán tener un similar conocimiento de TIC a los anteriores, así como desarrollar la capacidad de trabajar solo con el apoyo tecnológico detrás, entre otras competencias.

El cliente, juez y parte

Pero la realidad es cabezona, y por mucho que hablemos de conceptos como ventajas competitivas, objetivos medioambientales u optimización de procosos productivos, el único juez que será capaz de medir qué empresa es exitosa o no, es el cliente final.

De su contento o disconformidad con las prácticas y políticas de la empresa depende que este elija una u otra a la hora de consumir los servicios de una empresa logística; y por ello no podemos sacarle de la ecuación.

¿Qué busca el cliente?  Es la pregunta que cualquier empresa ha de tener sobre la mesa a la hora de emprender un proceso transformador o renovador.

Estudios como Experience 2030. The Future of Customer Experience is… Now! Tratan de arrojar algo de luz sobre la misma, y exponen cifras que hablan de que los consumidores aspiran implementar nuevas tecnologías en el 2030, mientras que un  80% de ellos espera recibir la entrega de sus compras a través de un dron o vehículo autónomo.

Pese a que, teniendo en cuenta los avances actuales de los experimentos y pruebas en esta dirección, aún quedan años para llegar a ese mundo, la realidad es que, en la actualidad, ya se están desarrollando e investigando servicios que hagan más cómoda la experiencia del usuario.

Por ejemplo, el uso de un software de monitoreo, planificación y gestión de rutas no solo permite a la empresa mejorar sus procesos de distribución de pedidos, incrementando la rentabilidad y la competitividad, sino que permite que el cliente final tenga un mayor conocimiento sobre el estado de su pedido a lo largo de todo el proceso.

En definitiva, el sector de la logística se enfrenta a la que quizás sea la década más importante de su historia, con retos que no solo afectan al mismo sino al común de la sociedad y la población a lo largo y ancho del planeta; pero a su favor cuenta con que esto coincide con la Cuarta Revolución Industrial que es quizás el mayor proceso de disrupción tecnológico de la historia y presenta nuevas soluciones y productos casi a diario.

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Javier Rodríguez
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